Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Quizá este sea el motivo por el que las marcas buscan reinventarse y rediseñan su imagen corporativa una y otra vez.

¿A qué público nos dirigimos? ¿Qué queremos transmitir? ¿Cuáles son nuestros valores? ¿Cuál es nuestro objetivo? ¿Cómo queremos que sea la experiencia del usuario?

A través de la imagen corporativa, las marcas expresan su propia esencia. Elementos como el logotipo o el aspecto de su espacio físico se convierten en la fachada y en lo único que puede transmitir su forma de ser y actuar. Y aspectos como la elección de los colores corporativos, la tipografía, el tamaño y demás elementos visuales se convierten en los artífices de otorgar personalidad e identidad a la marca.

Se puede decir que, la tendencia actual en los cambios de imagen de las marcas, están centrados en la simplicidad, la austeridad y la selección de unos colores corporativos muy estudiados. La clave está en eliminar aquellos elementos visuales que no aportan demasiado valor y definir una paleta de colores más sencilla. Hacerlo lo más limpio posible para mejorar el recuerdo de la marca se convierte en uno de los objetivos de llevar a cabo un rediseño de la imagen corporativa.logo
Las marcas construyen su identidad corporativa atendiendo a todos y cada uno de los detalles que representan su trabajo como empresa, pero también atendiendo al espacio físico en el que este se desempeña.

¿Has oído hablar de la arquitectura corporativa?

Porque un cambio de imagen corporativa no consiste sólo en cambiar el logotipo, hay que definir todo lo que rodea a la empresa, tanto física como digitalmente.

La arquitectura comercial se adapta a cada caso particular, ofreciendo soluciones integradas y funcionales a cada espacio, lugar o establecimiento. Porque a la hora de la verdad el protagonismo lo tiene el negocio en su conjunto. Debemos entender este tipo de arquitectura como una inversión en comunicación permanente y duradera.

optica

En cualquier caso, junto con el interiorismo, la distribución del espacio en sí del local es clave en este tipo de arquitectura, y debemos adaptarla a lo que el cliente demanda. Lo importante es entender que el espacio en sí, nos ayuda a favorecer la imagen que queremos transmitir de nuestro negocio.

Todo influye. La textura de las superficies, los detalles, los olores, los sonidos, la sencillez en el mobiliario…

¿Por qué? Porque todo genera impresiones que el cliente acabará por asociar con la propia tienda, clínica, farmacia… en definitiva, con la marca.


_13_2

Por ejemplo, los consultorios dentales ya no son color blanco, ya que este genera un ambiente frio, que aumenta el estrés y causa una sensación desagradable, a día de hoy, los colores están dando paso a la tranquilidad y distracción del paciente.

No sólo en paredes, sino que también los accesorios y mobiliario han adquirido color en los nuevos proyectos.

NAN Arquitectos

Ejemplo Clínica Dental Adriana Garcia – NAN Arquitectos

“Cuando el paciente llega a la clínica, es común que se encuentre tenso. Lo último que necesitamos es encontrar un ambiente completamente blanco y sobrio, que no ayuda a relajarse.”

Este es un enfoque obsoleto, cuando se pensaba que el color blanco transmitía una imagen de higiene. Hoy sabemos que el tema de la higiene está intrínsecamente ligado a la tecnología de los materiales y son los colores los que contribuyen a establecer la buena relación entre el odontólogo y su paciente.

En nuestro ejemplo, el verde es un color que transmite frescura y regeneración. Es tanto para niños como para adultos y proporciona sentido de bienestar inmediato.

box1

Ya que la primera vez que entran en tu negocio puede ser la última… de lo que se trata es que sea la primera de muchas, !Que guste nuestro producto, pero también el espacio que lo alberga!

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar